Cenizas aguardan

Yo pensaba que el amor era como todo lo demás. Creía que podía surgir, podía cambiar y podía morir. Tenía la tonta idea de que ese místico sentimiento era capaz de desvanecerse y desaparecer, ya sea a causa del tiempo, o del dolor.

Pero hace poco, durante uno de esos instantes de fascinante contemplación, una revelación se plantó imponente frente a mí, y me abrió los ojos. Percibí una profunda verdad que, a partir de ese momento, no puedo simplemente ignorar.

“He descubierto que el amor verdadero es un sentimiento que se puede ocultar, atenuar o ignorar, pero nunca se puede erradicar.”

Si alguna vez has alcanzado esa enorme emoción, si has llegado realmente a amar a alguien, para bien o para mal, no podrás dejar eso atrás. Puedes tratar de negarlo, puedes creer que lo olvidaste, o que ya no existe más. Puedes darle la espalda o cambiar su matiz. Pero la verdad del asunto es que, lo quieras aceptar o no, ese sentimiento jamás te abandonará.

Como dicen por ahí las vetustas lenguas: donde fuego hubo, cenizas aguardan.

2 comentarios en “Cenizas aguardan

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s